|
El
Partido Popular ha presentado una "proposición no-de-ley"
en el Parlamento con el siguiente contenido, que valoramos a
continuación:
"O
Parlamento insta á Xunta de Galicia a modificar o Decreto
124/2007, polo que se
regula o uso e a promoción do galego no sistema educativo,
incorporando tódalas recomendacións do Consello
Consultivo, en aras de conseguir o maior consenso parlamentario e social e as necesarias
garantías de legalidade, incluíndo en particular:
El Partido Popular usa un
procedimiento parlamentario para tratar de modificar un decreto de la Xunta de Galicia. Creemos que no debe desdeñarse ningún
procedimiento lícito, y no podemos valorar la eficacia que
pueda tener éste, pero querríamos que por coherencia
utilizase también el recurso contencioso administrativo, que
es el idóneo, en principio, para reaccionar contra un
reglamento ilegal. Dispone para ello de más medios que el
común de los ciudadanos, y del mismo plazo, hasta el 29 de
este mes.
Incorporar las recomendaciones del
Consejo, y, sobre todo, de corregir las ilegalidades manifiestas
advertidas por dicho órgano, no será suficiente para
obtener "un buen decreto" -ya que no es posible que sea buena
ninguna norma de injerencia en la libertad de lengua, una vez
establecida la cooficialidad-, pero un decreto que se atuviese a
estas prudentes recomendaciones sería mucho menos malo que el
124/07.
Creemos que "consenso
parlamentario" y "consenso social" son cosas muy distintas en
esta materia. Tal vez el mayor consenso social lo obtendría la
derogación del decreto y de toda norma discriminatoria por
razón de lengua, con la consiguiente libertad e igualdad en el
empleo de las dos cooficiales.
1
.-A
garantía de total equilibrio na distribución horaria
das materias a impartir en galego e en castelán
(50% galego - 50% castelán). A citada proporcionalidade
deberase manter igualmente nos centros que teñan proxectos
plurilingües.
Aunque es mejor que el decreto
actual, en el que la invocación al 50% o a la supuesta
paridad horaria de lenguas es manifiestamente fraudulenta, creemos
que la "paridad horaria forzosa" coarta la libertad de las
personas sin ningún motivo que lo justifique. El objetivo de
"salvar" la lengua gallega de su supuesto peligro de extinción
no justifica conculcar la libertad individual. El derecho a usar el
español, reconocido en la Constitución, y el derecho a
usar el Gallego, reconocido en la Constitución y en el
estatuto, no deben ser conculcados por un decreto, norma de rango
claramente insuficiente para afectar a ese derecho fundamental o para
condicionar o restringir lo establecido en normas de rango superior.
2
.- A garantía de liberdade de uso das dúas linguas por
parte do alumnado, tanto no seu contacto co profesor como na redacción
dos exames, nas materias que obrigatoriamente se impartan en galego e tamén
nas que se impartan en castelán, exceptuando as materias de lingua e
literatura galega e lingua e literatura castelá.
Supone
una mejora sustancial del decreto, purgándolo de una
ilegalidad manifiesta, y, sobre todo, restableciendo una libertad
elemental que ningún decreto ni ninguna ley pueden conculcar.
Sin embargo, sigue partiendo del
supuesto, que no compartimos, de que tenga que haber asignaturas
distintas de las lenguas, de impartición obligatoria en una u
otra de las dos oficiales: las asignaturas deben impartirse en el
idioma que el profesor acuerde con sus alumnos, entre los dos
cooficiales -o en ambos, en la forma en que estimen adecuado-, en
función de criterios pedagógicos, como, por ejemplo, la
composición de los alumnos y sus preferencias y la mayor
competencia, y, consiguientemente, la mayor eficiencia docente del
profesor. Todo el mundo olvida en esta materia el dato básico
de la perfecta inteligibilidad de las dos lenguas para los
residentes, o al menos para los usuarios del sistema educativo
-salvada la primera enseñanza, sujeta a la regla de la lengua
materna-. Los supuestos defensores del gallego confían en la
imposición como principal instrumento de su empeño.
Nosotros creemos que la libertad es mucho mejor, y, en cualquier
caso, no se puede sacrificar a ese empeño.
Por otra parte, redunda en el
error de poner en el mismo plano el pretendido deber jurídico
de emplear una determinada lengua de las dos cooficiales, por razones
de "normalización" o de "salvamento" lingüístico,
con el deber escolar de utilizar en clase de lengua la lengua de la
clase. El primero no existe; el segundo no debe ser objeto de un
decreto sino de la fluida y normal relación entre el profesor
de lengua y sus alumnos.
Por último respecto de este
apartado, aunque ya se desprende de su formulación, entendemos
que convendría incluir la libertad de manejo del material
escolar -especialmente el libro de texto- en el idioma de preferencia
de cada alumno, lo que comporta el deber docente de indicar un texto
con versiones en ambas lenguas cooficiales. Aunque es obvio, el
ataque a la libertad perpetrado por el decreto 124/07 aconseja
incluir esta precisión.
3
.-A
garantía de que, na educación infantil, os alumnos
serán acollidos na lingua que determinen os pais.
Queremos
mostrar nuestro total acuerdo con este apartado, que se limita a
aplicar el art. 13.1. de la Ley de Normalización lingüística:
Los
niños tienen derecho a recibir la primera enseñanza en
su lengua materna,
precepto vulnerado tanto por el decreto 124/07 como por el 247/95.
4 .-As medidas para garantir
que os alumnos acaden as competencias lingüísticas en
galego e en castelán, propias de cada nivel, incluíndo
o nivel de ensino infantil, dentro das
características propias de cada etapa educativa."
Siempre
que esas medidas no se conviertan en un pretexto para conculcar
derechos fundamentales: todo depende de cómo se concreten, y la
experiencia nos hace recelar de las formulaciones generales que se
utilizan como coartada para la inmersión y, de manera
generalizada, para el adoctrinamiento identitario.
En
cualquier caso, felicitamos al Partido Popular su intento de
desintoxicar el decreto del falso 50% de lo peor de su contenido.
Puede ser el principio de un cambio sustancial en su política
lingüística, que abandone la perspectiva falsa de los
derechos de la lengua sobre las personas para adoptar la de los
derechos de las personas sobre las lenguas, y animamos al Partido Socialista a que le emule en este camino, y, a ser posible, a que le
supere.
Discuta este artículo en el foro. (11 mensajes)
|