|
15.08.2007 Laura Vieiro El Correo Gallego
El fin del impulso de la lengua gallega "debe ser la normalidad, no
la normalización". Así lo manifestó a EL CORREO GALLEGO Concha Pedrido,
una de las portavoces de la iniciativa ciudadana Tan Gallego como el
Gallego, constituida con el fin de luchar por la "libertad
lingüística".
Esta organización estuvo en el primer plano de la
polémica el pasado mes de junio, cuando presentó ante la Consellería de
Educación las más de 20.000 firmas recogidas (20.400 según otra de las
portavoces de la asociación, Pilar Pato) en contra de la aprobación del
decreto de galleguización de la enseñanza, un texto que, a su juicio,
atenta contra la libertad de las personas a la hora de escoger la
lengua que quieren utilizar y estudiar.
Tras el "pequeño parón" de julio, la plataforma continuará el
próximo curso con acciones en dos direcciones: por un lado, conseguir
que prime el nivel del profesorado sobre el idioma que éste emplee; y,
por otro, que cada alumno pueda adquirir los libros de texto en su
lengua materna.
"Creemos que estas medidas deberían incidir en
una mayor libertad lingüística", explicó Concha, quien expresó su
esperanza en que, gracias a ellas, los estudiantes puedan disponer de
"buenos profesores en gallego y de buenos profesores en castellano,
dependiendo del idioma que hayan escogido". A este respecto, contó una
anécdota protagonizada por la hija de uno de los integrantes de la
asociación, de 13 años de edad. A la pregunta de si prefería un docente
que hablase gallego u otro que lo hiciese en castellano, la niña
respondió que por qué tenía que perderse a un buen profesor por la
lengua que usase. Una respuesta que "resume muy bien la filosofía de
esta iniciativa", aseguró Pedrido.
Por otro lado, Tan Gallego
como el Gallego contempla la posibilidad de ampliar su ámbito de
actuación y no centrarse sólo en la educación. "Nos ha llamado
muchísima gente: empresarios, comerciantes, enfermeros,
farmacéuticos... que consideran, al igual que nosotros, que la
imposición del gallego se está extendiendo demasiado". Afirmó que "son
muchas las llamadas recibidas, las peticiones de que se hable de un
tema considerado hasta hoy un tabú". Lo que esta plataforma pide es
"algo tan simple como que se respeten los derechos lingüísticos de los
hablantes, pero siempre con un límite: que el interlocutor te
entienda".
A este respecto, la portavoz añadió que "cuando
alguien de fuera llega a un pueblo, los paisanos hacen lo posible por
hacerse entender, porque eso forma parte de la educación básica de las
personas. Se nota que hablan gallego porque es su lengua materna, no
por una razón política", matizó.
Dentro de esta iniciativa
existe la asociación Galicia Bilingüe, que propone un sistema de vías,
puesto en marcha ya en otras comunidades, que se basa en la fijación de
porcentajes, algo ante lo que Pedrido se mostró tajante. "El problema
es la imposición -dijo-. Mientras ése sea el objetivo, dan igual las
formas". Finalmente, Concha lamentó la imagen que, en ocasiones, ofrece
la iniciativa que representa. "Que quede muy claro que no queremos luchar en contra del gallego", concluyó.
|