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El nuevo decreto del gallego en la enseñanza Imprimir E-Mail
Escrito por Bieito Lobeira   
martes, 15 de mayo de 2007

 

El nuevo decreto del gallego en la enseñanza

Bieito Lobeira

Diputado autonómico por el BNG

(Traducido por TGCEG)


Según datos oficiales, uno de cada cinco jóvenes en Galicia de entre 14 y 19 años es incapaz de expresarse en gallego. Hablamos por tanto de una generación que pasó por el sistema educativo en el contexto de la legislación vigente en materia lingüística y, en concreto, del Decreto 247/1995. Son analfabetos funcionales en el idioma de la nación. Al mismo tiempo, pérdida muy acusada de hablantes en gallego en las generaciones más jóvenes. Ahí está el resultado del actual modelo lingüístico, que concibe a los centros de enseñanza como elementos agresivamente españolizadores. Y esta, y no otra, es la situación a la que nos enfrentamos.

Nos toca jugar, lo queramos o no, en este contexto. Pero también con una correlación de fuerzas políticas que no es precisamente favorable al nacionalismo gallego, tanto desde del punto de vista parlamentario como del área institucional -Consejería de Educación- que en este momento es la competente para actuar en este ámbito. Así las cosas, el BNG puso todo su empeño en modificar positivamente esta situación, llegando a compromisos de acuerdo para avanzar en la realidad que nos toca vivir, fuera de la consigna emocionalmente satisfactoria, aunque estéril en su plasmación práctica.

El BNG no va a renunciar nunca al objetivo de la plena normalización lingüística del gallego. En la enseñanza y en otros ámbitos. Pero tenemos que dar pasos prácticos en esa dirección, conscientes de las limitaciones que el actual contexto político ofrece. En consecuencia, promovimos, junto a los sectores más activos y dinámicos en la defensa de nuestro idioma, un proceso social de reivindicación de conquista de espacios para la lengua gallega, también en el ámbito de la enseñanza. Movilizaciones como la convocada por la Mesa por la Normalización Lingüística el 17 de mayo de 2006, el paro general de estudiantes de enseñanza media del 8 de noviembre de 2006, o la recogida de firmas entre el profesorado por parte de CIG-Ensino en enero de 2007, fueron esenciales para poder presentarnos a una mesa se negociación con un importantísimo respaldo social.

Aún así, y a la vista del resultado de este proceso, no dejo de sorprenderme con el hecho de que PP y PSOE hayan apoyado un texto de un nuevo Decreto que recoge, como aspectos más relevantes y positivos, los siguientes:

  • Enseñanza infantil. 100% de gallego en los contornos gallego-hablantes, y 50% en los contornos hispano-hablantes (el vigente PGNLG del 2004 -sin aplicar- contemplaba un tercio, que ya significaba un avance frente a la situación real en este ámbito). Con independencia del contorno, la lectoescritura (aprendizaje de lectura y escritura), siempre en gallego. Creo que es precisamente en la enseñanza infantil donde este Decreto representa un adelanto más notable, pienso que "revolucionario" en función del actual estado de cosas.
  • Primaria y ESO: Las materias más importantes -troncales- en gallego, superando el mínimo del 50% de impartición del horario escolar en gallego. Los proyectos de cada centro podrán incrementar más el empleo de nuestro idioma. En otras palabras: sólo existe barrera hacia abajo, no hacia adelante.
  • Enseñanza de adultos: Enseñanza íntegramente en gallego (100%) en ESO y Bachillerato.
  • Población inmigrante: Plan específico que contemplará, además de la formación lingüística en gallego, conocimientos históricos y socioculturales de Galicia.
  • Alumnado: utilización de nuestro idioma de forma oral y por escrito en las materias que se imparten en gallego, así como en los exámenes y en los trabajos de aula. Igualmente en las actividades complementarias y actos que organice cada centro de enseñanza.
  • Administración y personal de los centros educativos: uso oral y por escrito sólo en gallego, así como actas, comunicados, anuncios, etc. Plan de formación con este motivo, que obviamente incluirá al profesorado.
  • Equipos de Normalización Lingüística. Pasan a denominarse "Equipos de Normalización e Dinamización Lingüística", pasando sus coordinadores a contar con los mismos derechos administrativo y económicos que las jefaturas de departamentos.
  • Inspección y evaluación del cumplimiento del Decreto. Se establecen medidas que se vinculan a la plena aplicación de la denominada "Carta Europea de las Lenguas Regionales o Minoritarias".

Los niños gallegos tienen el derecho inalienable de recibir la enseñanza en el idioma de su propio país. Este Decreto, que no colma nuestras aspiraciones, va en esa dirección democrática, y nos vamos a volcar en la exigencia de su cumplimiento, conscientes de que hay que avanzar más, y retomar nuevas modificaciones legislativas en el futuro. Ahora bien, sería imperdonable, en la actual situación que padecemos, quedarnos completamente parados a la espera de "tiempos mejores". Con todo, que nadie se engañe: también en la galleguización de la enseñanza la lucha continúa.